No era pájaro,tan solo era mi sueño,
disperso,
con huídas frustrantes
y esperas continuas.
Siempre lo oí quejarse,
mirando su cielo,
desde que llegó
estuvo siempre presente,
a veces escondido.
Su vuelo llegó a mi puerta,
anido mis sábanas
y cobijó mi pecho.
De animo cambiante,
llegaba a veces triste,
otras eufórico y sediento,
Guardando secretos,
esperando sus lunas.
No era un pájaro,
pero volaba
quiza evocando
su ángel caído
que ya no acunaba
sus sueños.
Un día huyó,
presintiendo el fracaso,
después que su ángel
en tren sin retorno
partío.
Temblarón mis labios
sin palabras.
Mi voz quedó en silencio,
mis ojos no lo vieron.
Mi imagen también
se hizo pájaro.
mnb






